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Despedida.

 "Vivir consiste en construir futuros recuerdos..."

Ernesto  Sábato

 

Años  compartidos.

Caricias. Ronroneos.

Miradas  cómplices.

Compenetración. Afecto  mutuo.

Sutil conexión a través de  códigos simples y cotidianos.

Percepción sin  palabras  dibujando el  abrazo  , la sonrisa , el amor. 

Largo camino recorrido.

Ternura  genuina  . Calidez.

El tiempo pasando imperturbable. 

Armonía  y sosiego.

Hasta que el ritmo comienza a dar señales de  lentitud

presagiando el final.

Y  en  silencio  surge el  adiós y un imperceptible gesto de  mutuo

 agradecimiento

antes de que el vacío se instale poblado  de añoranzas.

Tal vez cuando el vacío se instale definitivamente  

sentirá interrumpida su quietud  por inesperadas vibraciones  

parecidas  a  un ronroneo,

 a un suspiro,

a un  aroma,

 a una  voz

 o  a una canción olvidada volviendo  del pasado.

Alejo Márquez.

"Aprendizaje."

 Los gurises  del  doctor Resta  pasaban las vacaciones de verano  en  la aldea.

José jugaba con ellos.

Una tarde de sol  el  padre preguntó :

-¿Vamos a nadar  a la pileta de los  Sciurano?

En medio de la algarabía ,uno  preguntó:

-¿También  va  José?

Después de un denso silencio, el  doctor  respondió.

- No. José no va.

Segundo silencio. Nadie preguntó por qué.

Fue la  primera  vez que José  comprendió en  qué  consistía la  diferencia de clases.

Primera lección social.

Ni siquiera tuvo tiempo para asimilar la humillación.

Jamás lo comentó  con  nadie.

Alejo  Márquez.

"El entorno natal se pega a la piel."

"Nacemos y nos cortan el cordón umbilical. 

Nos destierran y nadie nos corta la memoria…"

Juan Gelman

"Había ocurrido hacía tanto   que  había perdido  la cuenta y  sin embargo, el recuerdo emergía  ,  nítido y abrasador.

Tan lejos en el tiempo y tan  clara la   imagen.

El puerto ceniciento  y húmedo era un paraje gris.

La chiquilla  y sus padres  despedían  a Maxi,  amigo  incondicional    de la familia  que había    decidido  regresar   al  pueblo.

Desde sus pocos años,  guardó en su memoria el  diálogo y  la tristeza de los  mayores aunque no los entendiera.

Después de la despedida, la madre rompió a llorar compulsivamente.

El padre tomó la  mano  de  su  hija   y con amargo sarcasmo  le  preguntó a  la madre  :

- ¿Lloras por Maxi o por el barco que  se va ?

Ella  calló. Las lágrimas y los sollozos surgieron como un  alud despeñándose sin contención . 

Volvieron   en  silencio.

El llanto era por aquel barco que se alejaba regresando al paraíso perdido.

La  madre  sobrevivió al   exilio.

El   padre no pudo soportarlo y al poco  tiempo sucumbió. 

Más tarde entendió  que sobrevivir sin el abrigo paterno era andar con su  presente ausencia.

 El dolor mata.

Descubrió  que la nostalgia   y la pérdida de identidad fueron cargas  demasiado pesadas  para que su corazón  roto pudiera   asimilarlas  

Cuando el sentimiento es profundo,  el desarraigo es  mortal.

Tarde  comprendió  que el destierro es  igual que la muerte recordando  los acordes de una canción popular:

 "Todo se marcha con  nosotros/

 no dejamos   nada  atrás..."

Razón tiene Zamacois cuando dice  que  " el  entorno natal   se pega a la piel como  un aroma."

El  aroma que nos conecta con ese mundo precario  pero nuestro,

 cielo , montes, prados... 

Luchas y sueños perseguiendo utopías.

 Utopías perdidas para siempre.

Vale  la pena luchar  para cambiar el  mundo  dice  Marcos Ana.

Y es  cierto. 

  Y  también vale la pena morir

cuando la única alternativa es el desarraigo

 y el mandato inexorable es el  olvido."


Alejo Márquez. 

" Lenguaje del abrazo." Alejo Márquez .

 Ellos también conocen los efectos del abrazo.


La mano estampando la caricia.

La cercanía desamarrando distancias.

Nuestros hermanos desalojados de su hábitat por brazos codiciosos

que depredan los entornos naturales,

 manifiestan su amor sin prejuicios .

Desconocen la discriminación.

Ajenos a la raza , el color , el linaje, la religión ,

las reglas y los códigos, manifiestan la grandeza  

de comunicar sus sentimientos .

No necesitan ser civilizados 

ni acatar mandatos .

Ellos, relegados y en constante peligro por la agresión humana,

 dominan sin palabras el majestuoso lenguaje del abrazo. 

" Chispa." Alejo Márquez.

 
Pelaje blanco y manchas tornasoladas.

Apareció un día de estío y no se marchó más.

Esparcía alegría, plenitud recorriendo todos los espacios.

Una chispa de inteligente osadía inundó el hogar .

Fue feliz.

Aceptó con agrado abrazos y mimos sabiendo, tal vez , 

que había encontrado su lugar en el mundo.

Olvidó su pasado errático ,  callejero y los maltratos recibidos.

Sabía cómo expresar  amor y recibirlo.

Demandante y querible.

Rebelde y dulce.

Insociable con los extraños.

Se apagó un atardecer de otoño 

y voló hacia el silencio y el adiós definitivo.

Hacia ese cosmos donde residen los seres

que pasan por nuestra vida llenándola de luz.

Dejó huellas de honda calidez en nuestros corazones.

Alejo Márquez.

"¿Dureza?". Alejo Márquez.


¿Dureza?

La vida se encarga.

Encrucijadas, pérdidas, tropezones y caídas.

Lágrimas , andariveles empinados, silencios, 

Voces hirientes. Fracasos. Triunfos a destiempo.

Aprendizajes tardíos.

Miedos y sombras desalojados a latigazos,

buceando en caminos desconocidos.

Desilusiones , desconciertos, incertidumbre.

Nuevas ilusiones.

Encuentros. Pérdidas .

Muertes y renacimientos en constante andadura.

Recuerdos y añoranzas. Olvidos obstinados.

Partidas sin retorno .

Despedidas .

Cada tramo viajado resta alguna fortaleza 

y en cada desgarro queda siempre algo de lo que fue

y ya no es.

La vida se encarga. 

Siempre se encarga.

 Alejo Márquez.

" La naturaleza no tiene relojes." Alejo Márquez.

 Salgo del curso  muy cansada.

 Y es que , en realidad , no soporto más las insustancialidades que plantea este grupo.

 Programaron un encuentro para las nueve de la noche y me sentí comprometida

 a aceptar pero no quiero ir.

 Paso por la avenida y me detengo en la librería .Busco libros de autoayuda.

 " Cómo aprender a decir NO" . Guau! Justo. El autor explica con minuciosos detalles mecanismos para decir no sin dar explicaciones.

 No. No quiero. No me interesa. No voy. 

Descubro en otro estante : " Aprender a desentenderse de la culpa".

 Claro que me genera culpa no tener ganas de compartir con el grupo de estudios

 pero no lo puedo evitar.

 Siento culpa por muchas cosas.

 Por no terminar a tiempo los trabajos, por desatender a la familia, por llegar tarde a clase,

 por olvidar comprar en el super lo necesario para la cena,

 por ponerme las remeras sin planchar , por permitir que los demás me digan

 lo que tengo que hacer y desatender las críticas.

 Culpa por lo que hago y culpa por lo que dejo sin hacer.

 Es como atravesar un laberinto y tropezar siempre con los mismos obstáculos. 

No soy una máquina . Hago lo que puedo y como puedo. 

En otro estante encuentro un libro que me llama la atención :

 "Cómo impedir la monotonía de las agujas del reloj".

 Siempre estoy pendiente del tiempo , de los horarios , de la puntualidad .

Supongo que esa manía de suplir las necesidades de todos cumpliendo como un reglamento

 lo pre establecido surge de los malditos mandatos incorporados desde la infancia.

 El mandato de cumplir obsesivamente para que el otro no se desencante o se sienta defraudado.

 ¿Por qué debo priorizar las necesidades ajenas en lugar de las mías?

 ¿Por qué cumplir a rajatabla con los horarios laborales ?

 Necesito un día para mí, para andar en pijama en casa y no hacer lo que debo sino lo que deseo.

 No es tan difícil. O , tal vez , si. Implica la capacidad de rebelarse y de poner límites .

Así de simple. Cumplir con los afectos y con las responsabilidades pero dejando una ventana

 que permita andar sin apremios ni prisas, sin sentir las demandas de los que operan

 como " mandantes" y erradicar el maquiavélico tic - tac del reloj que parece 

el Gran Hermano de Orwell que vigila permanentemente. 

Respiro profundamente tratando de ordenar el alud de cuestionamientos

 que bullen en mi interior.

 Necesito un respiro para intentar desovillar los hilos enredados y llenos de nudos que me oprimen.

 Me siento en un banco de la plaza . 

Deslizo la mirada por los pinos verdes, y los canteros llenos de margaritas.

 El cielo está azul sin nubes . A mi lado se sienta una señora.

 Sin decir nada, abre su cartera y saca una bolsa.

 Miro su mano que recoge granos de maíz y se los echa a las palomas.

 Las aves revolotean a nuestro alrededor y ella sonríe feliz.

 Me río suavemente para no espantarlas. 

Le pido un puñado y extiendo la mano. Cuando la abro ,una paloma

 se posa con delicadeza y come . 

Nos miramos y en esa conexión muda surge una sensación de plenitud y placidez.

 La naturaleza no tiene relojes.

Alejo Márquez.

"Milagro de la naturaleza." Alejo Márquez.

 Minúscula planta  de hojas rústicas.

A merced del frío, 

el viento, 

la lluvia,

el rigor del invierno.

Floreció en silencio.

Y maravilló a la mañana nubosa.

Milagro de la naturaleza.

Alejo Márquez.

Magia de la naturaleza.

 
El avance del otoño desparramó las hojas de los árboles.

Los primeros fríos anuncian la llegada del invierno

Nubes plomizas desdibujan el sol.

Y a pesar del rigor casi invernal , entre la hojarasca seca,

ella floreció iluminando con su blancura las verdes hojas plenas de verdor.

Desafiando el mal tiempo ostenta 

la majestuosidad de su belleza en todo su esplendor,

 como ejemplo de vida

y lozanía en medio de la adversidad climática.

Magia de la naturaleza.

Breve será su existencia pero en esa brevedad

deslumbra y uno aprende que , a veces, no vemos 

la exacta dimensión de milagros que nos rodean. 


Alejo Márquez.

"Simpleza". Alejo Márquez.

 Un molino que chirriaba con el ardor del verano

agitado por el viento que intentaba acariciarlo.

Un cielo que había robado su color a un Dios pagano
porque tenía el fulgor que en ningún cielo he notado.

Un par de zapatos viejos y un collar de flores frescas
y en la frente dibujadas tantas esperanzas nuevas.

Coplas que entonaba al aire en las mañanas trigueñas,
junto a leños encendidos, narración de historias viejas.

Y la ternura de un gato esperando tras la cerca
y el deslizarse del tiempo sin atisbos de tristeza.

Y el estallar de la vida con la profunda simpleza
de transitar cada tramo sin ayer y sin urgencias.

Alejo Márquez

"Macaco". Alejo Márquez.

 
Vivo en la calle porque me abandonaron.

Estoy sucio porque  ando debajo de la lluvia 

y duermo a la intemperie.

Intento sobrevivir buscando alimento...

Alguna veces encuentro algo para comer ,

alguna caricia pasajera...

otras recibo pedradas....

Tengo las mismas necesidades que tú.

Sufro. No hablo pero tengo sentimientos .

Puedo darte lengüetazos de ternura,

ladridos de alegría ...

Me duele la indiferencia,

la crueldad, 

las miradas que se posan en mi y no me ven 

o no quieren verme,

el abandono.


Alejo Márquez.

Hace aproximadamente un mes este bello ser encontró

 un confortable y luminoso  hogar.

Ya no anda callejeando en busca de alimento y de ternura.

El " rioba" ( barrio ) lo extraña pero es feliz con sus nuevos amos .

Ellos le dan todo lo que necesita y él comparte la enorme capacidad

de amor que el sufrimiento en las calles no le arrebató.

Macaco demuestra que , a pesar de los sinsabores y el dolor padecido,

los sentimientos sanos de los callejeritos abandonados a su suerte son inexorables.

Como la primavera.

" Diversidades." Alejo Márquez.

Nubosidad.

La lluvia dejó un reguero de aromas imprecisos. Una mezcla de menta y tierra mojada.

La enredadera estrenó un verdor nuevo liberando brotes rebeldes que se entrelazan entre sí.

Gotas de agua posadas en el malvón del patio .

Percibo la alternancia de lo cíclico que nos atraviesa y la fugacidad de los momentos .

Momentos que se identifican con lo diverso , con lo cambiante , con colores y formas

de otros ayeres.

 Parece que el viento , apenas perceptible, se empeña en remontarme hacia

escenarios lejanos de otras lluvias, otros aromas , otros verdores, otros patios…

Transito el patio de la casa de la abuela . Creo ver las baldosas rojas , escucho sus coplas

Y hasta percibo el olor de la comida y escucho el crujir del pan cortado por su manos rugosas,

 cálidas y contenedoras .

Fugacidades y diversidad.

Diversidad de emociones.

Diversidad de circunstancias.

Diversidad de sensaciones.

Diversidad de pensamientos.

Diversidad de sueños, ilusiones , utopías.

Y la inevitable diversidad de aprendizajes marcando retazos de vida.

 En cada retazo aparece un camino, una fontana, una ruta, un ir y venir , una canción , encuentros y desencuentros.

Formamos parte de ese universo de diversidades y respondemos de manera distinta ante cada estímulo y en cada etapa  como si el paso del tiempo fuese un trayecto de mundos paralelos y en cada tramo vamos cambiando… no somos siempre los mismos.

¿Pasa el tiempo realmente?¿ O somos nosotros los que pasamos incorporando matices indefinidos que se contradicen y se ponen de acuerdo recorriendo laberintos y buscando salidas?

Somos diversidades. Si las unimos podremos reencontrarnos en ese tejido de cambiantes sentimientos y , alguna vez, como sin querer, lograremos volver a reconocernos en la exacta dimensión de lo que somos , de lo que fuimos y de lo que quisimos ser.

Tal vez en ese encuentro surgirá el descubrimiento de un otro tallado por los batallares de la andadura.

 Réplicas de lo que fuimos …

Amarrando añoranzas,

 paisajes rotos, 

dichas y duelos ,

 silencios y algarabías ,

 olvidos y memoria,

 el retrato nos devolverá la imagen de esa esencia que fluye desde las raíces 

descubriendo que esa sustancia que nos impulsó a caminar sigue viva.

La savia que nos ayudó a “ ser” a pesar de los naufragios y andando a la deriva.


 Alejo Márquez.

" Ver." Alejo Márquez.

"Sólo se ve bien con el corazón .

Lo esencial es invisible a los ojos"

 Antoine de Saint-Exupéry. 


Prisa. Siempre andando con prisa .

Para llegar al laburo. Para llegar al super.

Para llegar al banco. Para llegar ....

En medio de tantas prisas miramos pero no vemos.

No vemos las imágenes cotidianas que tropiezan con nuestra mirada

y tienen la capacidad de conmovernos.

Detener la marcha de tanto en tanto nos permite captar

postales de gestos que pasan desapercibidos.

Miramos pero no vemos.

Ver. Para conectarnos con ese mundo que palpita en derredor

y capturar la ternura que se desplaza en insólitos cuadros

de profunda belleza.

La belleza del " sentir".

Ese " sentir" tan devaluado del que hablaba Benedetti.

Ese sentir condenado a la clandestinidad.

Vivenciar en medio de apuros y borrascas la magia de seres

que se cruzan en el camino y nos muestran la olvidada costumbre

del cobijo, del amparo en pleno desamparo, del abrazo en épocas de distancia social,

de mascarillas y de falta de empatía.

La emoción bien vale detener el paso.

Y seguir aprendiendo que la vida late en quienes no cierran los ojos,

en quienes ven en el otro brazos y manos que abrigan, en regazos 

que albergan y protegen . Lo exterior no necesita moños

y oropeles para sorprendernos . En lo interior germina la esencia de lo 

que realmente somos...

¿Quién dijo que todo está perdido?


Alejo Márquez.

Crepúsculo.

 ¿Sabes que el amor se huele

como se huele en el aire

el aroma de los pinos

y el eco de los cantares?


Que se huele aunque su ausencia

sea nostalgia constante.

Y se adhiere a las paredes

y se percibe en la sangre.


Y , aunque lastime , de a ratos,

y escape de tarde en tarde,

enciende el sol en las manos

deslumbrando cuando arde.


Y a olvidar deudas enseña 

y a perdonar siendo tarde

y a erguirse cuando se cae

en páramos insondables.


Alejo Márquez.

"Daddy Nostalgie"

" El corazón tiene razones 
que la razón no entiende."
Blaise Pascal

Aquel 17 de marzo la luz estallaba .Día espléndido. 
Sol deslumbrante de un otoño incipiente.
Elegiste ese día para partir...
Incomprensible para nuestra inmadura sensibilidad 
adolescente .
Revolotean imágenes que nunca se borraron.
El primín Antonio inclinado sobre tu cuerpo dormido dejando caer lágrimas sobre tus ojos
cerrados .
Tu ojos cerrados para siempre.
Él te sintió de verdad.
Como nosotros.
El resto...no.
Duro fue el camino después de tu partida 
Dolió ayer. Duele hoy.
 Tus manos, tu calor, tu integridad ,
tu presencia tan necesaria ... todo perdido para siempre.
Quedaron tantas palabras sin decir,
tantas borrascas , tantos momentos gratos que no pudimos compartir...
Tantas idas y venidas por el pueblin que no olvidabas.
"- La hija de Román..." dice un paisanín 
y el alma vibra con la fuerza del Nalón al escuchar tu nombre.
Tu nombre tiene la majestuosidad de los montes ,
 la honda sencillez de los prados
y el bravío murmullo del Cantábrico.
No estás.
Pero la memoria empecinada te rescata .
Y la emoción te  preserva en ese lugar luminoso que nos acompaña.

Alejo Márquez.

" Ternura callejera". Alejo Márquez.

"Si molesto, perdón ...
Sólo vi luz y subí..."

Pasaba por aquí...
Vi luz y me asomé.
Llovió anoche y la calle es tan áspera...
Mis patas están sucias de tanto andar...
Pero ... si quedó algo de la cena de anoche
o , tal vez ,  una caricia 
para mi pelaje húmedo....
" Miguitas  de ternura yo necesito 
si te sobra un poquito ,
dámelo a mi "

Alejo Márquez.

" Ovejas negras" Alejo Márquez

"Desafían el statu quo.
Eligen caminos diferentes aunque sean escarpados.
Cuestionan mandatos emanados de cualquier tipo de poder.
Desestiman el doble discurso.
Desenmascaran la doble moral.
No piden permiso .
No son obedientes ni sumisas.
Sueñan. Cantan. Piensan.
Se indignan cuando la ocasión lo amerita..
Se emocionan con lo simple aunque no sea simple.
Escuchan el lenguaje de las piedras.
Interpretan el mensaje explícito del universo.
Abrigan.
Contienen. Escuchan.
 Comparten panes , peces, abrazos y sueños.
Respetan el deambular de las luciérnagas.
Defienden el sabor de la hermandad.
Recogen códices ancestrales y los decodifican.
Prestan atención a lo que bulle en las profundidades
y no a la luminosa punta del iceberg.
Eluden oratorias que intentan opacar el sol.
Son transgresoras.
No aceptan reglas ni cercas que delimiten la libertad.
Se despojan  de frases hechas .
Desamarran adoctrinamientos y consignas que atentan contra el bien común.
No entienden de espacios  estructurados, rígidos y disciplinados....
Son la sal de la tierra."

Alejo  Márquez

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