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"La chispa fue en Orihuela." Pablo Stasiuk.


Hoy cruzó el pueblo un viento
que murmuraba poesías.
Versos de amor campesino,
canciones de guerra y vida.

Al tiempo de ser pastor
también creció militante
recitando en las trincheras
con un carnet rojo sangre.


Miguel del verso en la boca
y del fusil en la mano,
haciendo pastar palabras
en un cielo partisano.

Pablo Stasiuk

" Romero, verde esperanza..." Humberto Pegoraro.

" Sabías bien que la muerte
vendría sin avisar.
Pero la muerte es semilla 
cuando un pueblo está detrás..."

Humberto Pegoraro.

" Reyes magos." Gloria Fuertes

-¡No llegamos,
no llegamos,
y el santo parto ha venido!

(Son las doce y tres minutos
y tres reyes se han perdido).
El camello cojeando
más medio muerto que vivo
va espeluchando su felpa
entre los troncos de olivos.
Acercándose a Gaspar,
Melchor le dijo al oído:
-Vaya birria de camello
que en Oriente te han vendido.
A la entrada de Belén
al camello le dio hipo.
¡Ay qué tristeza tan grande
en su belfo y en su tipo!

Se iba cayendo la mirra
a lo largo del camino,
Baltasar lleva los cofres,
Melchor empujaba al bicho.

Y a las tantas ya del alba
-ya cantaban pajarillos-
los tres reyes se quedaron
oyendo hablar como a un Hombre
a un niño recién nacido.

-No quiero oro ni incienso
ni esos tesoros tan fríos,
quiero al camello, le quiero.
Le quiero -repitió el niño.

A pie vuelven los tres reyes
cabizbajos y afligidos.
Mientras el camello echado
le hace cosquillas al niño.
Gloria Fuertes

" Los reyes magos." Héctor Gagliardi.

" La verdad se escondía". Jesús Munárriz.



La verdad se escondía
diariamente entre las líneas del periódico
y la esperanza hurgaba
inútilmente por los vertederos.

Todo era gris, de un gris tirando a negro.
Y los supervivientes
seguían existiendo
casi sólo por no romper con la costumbre.

Jesús Munárriz

" Un obstáculo". Charlotte Perkins Gilman.

"Es más fácil desintegrar un átomo 
que un prejuicio.” 
Einstein

Yo iba subiendo por un camino a la montaña 
Con tantas cosas que hacer,
Con un importante negocio mío,
Y también el de otras personas,
Cuando me encontré de frente al Prejuicio
Que del todo me cortó el camino.
Mi trabajo era tal que no podía esperar,
Mi trayectoria muy claramente mostrada,
Mi fuerza y ​​mi tiempo eran limitados,
Llevaba una gran carga;
Y allí aquel descomunal Prejuicio
Sentado en mitad de mi camino.
Así que le hablé cortésmente,
Porque él era enorme y alto,
Y le rogué que se moviera un poco
Y me dejara continuar mi viaje.
Él sonrió, ¡pero en cuanto a moverse!
Ni siquiera lo intentó.
Y entonces razoné con tranquilidad
Con esa mula colosal:
Mi tiempo era corto – no había otro camino –
El viento de la montaña era fresco.
Discutí como un Salomón;
Se quedó allí sentado como un tonto.

Luego me pudo la pasión,
y bailé y aullé y juré.
Me lancé y trabajé duramente en convencerle
Hasta quedarme rígida y dolorida;
Se volvió tan airado como yo –
Pero siguió allí sentado como antes.
Y entonces  le rogué de rodillas;
Aun podría seguir de rodillas
Si lo que esperaba era mover esa masa
Hecha de obstinada mala voluntad –
Además de invitar al monumento
¡Para desalojar Bunker Hill!
Así que me senté frente a él desesperanzada,
En un éxtasis de dolor –
La niebla de montaña estaban aumentando rápidamente,
El sol se estaba hundiendo de forma lenta –
Cuando me llegó la inspiración repentina,
Al igual que los vientos repentinamente golpean.
Tomé mi sombrero,  tomé mi bastón,
Mi carga bien agarrada,
Me acerqué a ese horrible íncubo
Con aire distraído –
Y caminé directamente a través de él,
¡Como si él no existiera!
I was climbing up a mountain-path
With many things to do,
Important business of my own,
And other people’s too,
When I ran against a Prejudice
That quite cut off the view.
My work was such as could not wait,
My path quite clearly showed,
My strength and time were limited,
I carried quite a load;
And there that hulking Prejudice
Sat all across the road.
So I spoke to him politely,
For he was huge and high,
And begged that he would move a bit
And let me travel by.
He smiled, but as for moving! — 
He didn’t even try.
And then I reasoned quietly
With that colossal mule:
My time was short — no other path — 
The mountain winds were cool.
I argued like a Solomon;
He sat there like a fool.
Then I flew into a passion,
and I danced and howled and swore.
I pelted and belabored him
Till I was stiff and sore;
He got as mad as I did — 
But he sat there as before.
And then I begged him on my knees;
I might be kneeling still
If so I hoped to move that mass
Of obdurate ill-will — 
As well invite the monument To vacate Bunker Hill!
So I sat before him helpess,
In an ecstasy of woe — 
The mountain mists were rising fast,
The sun was sinking slow — 
When a sudden inspiration came,
As sudden winds do blow.
I took my hat, I took my stick,
My load I settled fair,
I approached that awful incubus
With an absent-minded air — 
And I walked directly through him,
As if he wasn’t there!

Charlotte Perkins Gilman

" No estamos solos." Hamlet Lima Quintana .


No. No estamos solos para cortar las sombras,
ni para alimentar la vanidosa soledad,
darle un sentido al acto heroico,

tan repetidamente heroico, de vivir.
Algunos que no pueden hablar dejan sus señas;
otros señalan la palabra necesaria
y todos
definitivamente todos,
nos repartimos un poco de la luz
como si fuera un pan y una esperanza.
Hay gritos que parecen mariposas
y hay mariposas que suenan más que los silencios.
Pero también hay silencios,
pavorosos,
en la mitad de la palabra.
No. No estamos solos para cortar las sombras.
La duda está en saber o dar por descontado
que conocemos el camino,
la ruta,
el tiempo,
este camino del animal al hombre.
Y desde entonces,
desde que hablamos de cualquier manera,
hay un hombre en la luz
que nos está llamando
desesperadamente."

Hamlet Lima Quintana
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