Poesía, Pensamientos, Gaia,Relatos,Muros

Mostrando entradas con la etiqueta Bécquer Gustavo Adolfo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bécquer Gustavo Adolfo. Mostrar todas las entradas

" Del salón en el ángulo oscuro..." Gustavo Adolfo Bécquer.


 Del salón en el ángulo oscuro,

de su dueña tal vez olvidada,

silenciosa y cubierta de polvo

veíase el arpa.


¡Cuánta nota dormía en sus cuerdas

como el pájaro duerme en las ramas,

esperando la mano de nieve

que sabe arrancarlas!


¡Ay! -pensé: - ¡cuántas veces el genio

así duerme en el fondo del alma,

y una voz, como Lázaro, espera

que le diga:- «¡Levántate y anda!».

Gustavo  Adolfo Bécquer.

Del salón en el ángulo oscuro (Rima VII)

" Volverán las oscuras golondrinas." Gustavo Adolfo Bécquer.

Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.

Pero aquellas que el  vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha al contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres…
¡esas… no volverán!

Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez a la tarde aún más hermosas
sus flores se abrirán.

Pero aquellas, cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día…
¡esas… no volverán!

Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar;
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.

Pero mudo y absorto y de rodillas
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido…; desengáñate,

¡así… no te querrán! 

 Gustavo Adolfo Bécquer.

" Rima LXXIII. ¡Qué solos se quedan los muertos!" . Gustavo Adolfo Bécquer.

«Yo nado en el vacío,
de sol tiemblo en la hoguera,
palpito entre las sombras
y floto con las nieblas».

Bécquer

Cerraron sus ojos
que aún tenía abiertos,
taparon su cara
con un blanco lienzo,
y unos sollozando,
otros en silencio,
de la triste alcoba
todos se salieron.
La luz, que en un vaso
ardía en el suelo,
al muro arrojaba
la sombra del lecho,
y entre aquella sombra
veíase a intérvalos
dibujarse rígida
la forma del cuerpo.
Despertaba el día,
y a su albor primero
con sus mil ruidos
despertaba el pueblo.
Ante aquel contraste
de vida y misterio,
de luz y tinieblas,
yo pensé un momento:
¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!!


De la casa en hombros
lleváronla al templo,
y en una capilla
dejaron el féretro.
Allí rodearon
sus pálidos restos
de amarillas velas
y de paños negros.
Al dar de las Ánimas
el toque postrero,
acabó una vieja
sus últimos rezos,
cruzó la ancha nave,
las puertas gimieron,
y el santo recinto
quedóse desierto.
De un reloj se oía
compasado el péndulo
y de algunos cirios
el chisporroteo.
Tan medroso y triste,
tan oscuro y yerto
todo se encontraba,
que pensé un momento:
¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!!


De la alta campana
la lengua de hierro
le dio volteando
su adiós lastimero.
El luto en las ropas,
amigos y deudos
cruzaron en fila
formando el cortejo.
Del último asilo,
oscuro y estrecho,
abrió la piqueta
el nicho a un extremo:
allí la acostaron,
tapiáronle luego
y con un saludo
despidióse el duelo.
La piqueta al hombro
el sepulturero,
cantando entre dientes,
se perdió a lo lejos.
La noche se entraba,
el sol se había puesto.
Perdido en las sombras
yo pensé un momento:
¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!!


En las largas noches
del helado invierno,
cuando las maderas
crujir hace el viento
y azota los vidrios
el fuerte aguacero,
de la pobre niña
a veces me acuerdo.
Allí cae la lluvia
con un son eterno;
allí la combate
el soplo del cierzo.
Del húmedo muro
tendida en el hueco,
¡acaso de frío
se hielan sus huesos!...
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
¿Vuelve el polvo al polvo?
¿Vuela el alma al cielo?
¿Todo es sin espíritu
podredumbre y cieno?
No sé; pero hay algo
que explicar no puedo,
algo que repugna,
aunque es fuerza hacerlo,
¡a dejar tan tristes,
tan solos los muertos!

Gustavo Adolfo Bécquer.

"Poesía" .Gustavo Adolfo Bécquer .


"Mientras haya unos ojos que reflejen
             los ojos que los miran.
Mientras responda el labio suspirando

             al labio que suspira...

¡Habrá poesía!"

Gustavo Adolfo Bécquer 

"Poesía". Gustavo Adolfo Bécquer.


"¿Qué es poesía?, dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul.
¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía... eres tú."

Gustavo Adolfo Bécquer.

" Dolor" Bécquer.


“Los seres abundantes en lágrimas son buenos.
 Apartaos de todo aquél que tenga seco el corazón y secos los ojos.”

Goethe.



"Llevadme, por piedad, a donde el vértigo
 con la razón me arranque la memoria.
 ¡Por piedad!
 ¡Tengo miedo de quedarme con mi dolor a solas!"

Gustavo Adolfo Bécquer

" Saeta que voladora..." . Gustavo Adolfo Bécquer.


Rima II
Saeta que voladora
cruza, arrojada al azar,
sin adivinarse dónde
temblando se clavará;
hoja que del árbol seca
arrebata el vendaval,
sin que nadie acierte el surco
dónde a caer volverá;
gigante ola que el viento
riza y empuja en el mar,
y rueda y pasa, y no sabe
qué playas buscando va;
luz que en cercos temblorosos
brilla, próxima a expirar,
ignorándose cuál de ellos
el último brillará;
eso soy yo, que al acaso
cruzo el mundo, sin pensar
de dónde vengo ni a dónde
mis pasos me llevarán.
 Gustavo Adolfo Bécquer.

" Átomos del iris." Gustavo Adolfo Bécquer.

"Colores que fundiéndose 

remedan en el aire 


los átomos del iris 


que nadan en la luz. "


Gustavo Adolfo Bécquer

" Los invisibles átomos del aire" Gustavo Adolfo Bécquer.


Los invisibles átomos del aire
en derredor palpitan y se inflaman;
el cielo se deshace en rayos de oro;
la tierra se estremece alborozada;
oigo flotando en olas de armonía
rumor de besos y batir de alas;
mis párpados se cierran… ¿Qué sucede?
¡Es el amor, que pasa!
Gustavo Adolfo Bécquer.

" Poesía." Gustavo Adolfo Bécquer.


"No digáis que, agotado su tesoro,

de asuntos falta, enmudeció la lira;


podrá no haber poetas; pero siempre


habrá poesía.

Mientras el sol las desgarradas nubes


de fuego y oro vista,


mientras el aire en su regazo lleve


perfumes y armonías,


mientras haya en el mundo primavera,


¡habrá poesía!"

Gustavo Adolfo Bécquer

" Mirada". Bécquer .

Best friends
"El alma que hablar puede con los ojos 
también puede besar con la mirada."

Bécquer

Rima XIII. Gustavo Adolfo Bécquer.


Tu pupila es azul y cuando ríes
su claridad suave me recuerda
el trémulo fulgor de la mañana
que en el mar se refleja.

Tu pupila es azul y cuando lloras
las transparentes lágrimas en ella
se me figuran gotas de rocío
sobre una violeta.

Tu pupila es azul y si en su fondo
como un punto de luz radia una idea
me parece en el cielo de la tarde
una perdida estrella.

Gustavo Adolfo Bécquer.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...