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" Una ancestral sabiduría les hacía comprender que volar es una decisión muy personal." Luis Sepúlveda.

"Vas a volar.
 Todo el cielo será tuyo."

Luis Sepúlveda.


"Con toda la paciencia que caracteriza a los gatos
 habían esperado a que la joven gaviota les comunicara
 sus deseos de volar,
 porque una ancestral sabiduría les hacía comprender que volar es una decisión muy personal."

Luis Sepúlveda.

“Historia de una gaviota y el gato que le enseñó a volar” -1996 -

" Sería insoportable ser inmortal." - Luis Sepúlveda -


"La muerte es parte de la vida.
 Es el cierre biológico y necesario de un ciclo.
 Sería insoportable ser inmortal."
Luis  Sepúlveda.

" ¿ Te imaginas , Pablo Neruda?" - Luis Sepúlveda.

"Aunque no sepas nadar, 

si ves a alguien que se ahoga,

 lánzate al agua para salvarlo."

Palabras del padre de: Irena Sendler.

Genocidio 

¿Te imaginas Pablo, Pablo Neruda,
 hermano mayor de la palabra Compañero,
 qué hermosa sería la vida si el espíritu del Winnipeg
 ardiera de Humanidad en estos días?

Luis Sepúlveda.

"Sería hermosa la vida si el espíritu del Winnipeg ardiera de humanidad en estos días." Luis Sepúlveda.

" Te imaginas , Pablo...? "
¿Te imaginas Pablo, qué habría pasado si en 1939 los chilenos hubieran obedecido las consignas derechistas que clamaban por dejar que los españoles del Winnipeg se ahogaran en el mar?
¿Te imaginas Pablo, qué habría pasado si ese pueblo chileno no hubiera alzado la voz diciendo: "que vengan, son víctimas de un drama humanitario, que vengan"?
¿Te imaginas Pablo, a esos 2200 refugiados españoles que zarparon en el Winnipeg, desde Trompeloup con destino a Valparaíso, a la deriva en el mar cruel de los naufragios?

¿Te imaginas Pablo, al puerto de Valparaíso vacío, sin esos cincuenta mil chilenas y chilenos que acudieron a recibir al Winnipeg y dijeron ellos son nuestros hermanos y no van a refugios, van a nuestras casas?

Ese barco fletado por ti, Pablo,  que todavía navega en la memoria de algunos, por cierto muy pocos, fue y es la demostración de un pueblo decidido a saltarse las leyes si es necesario, para cumplir con el deber elemental y puro de la solidaridad.

¿Te imaginas Pablo, Pablo Neruda, hermano mayor de la palabra Compañero, qué hermosa sería la vida si el espíritu del Winnipeg ardiera de Humanidad en estos días?

Luis Sepúlveda.

" La magia de la oralidad." Luis Sepúlveda.

Importancia de las raíces.
Ancestros : vascos, andaluces y mapuches.

"Tuve la enorme fortuna de crecer muy cerca de una abuela vasca y de un abuelo andaluz, 
ambos estupendos contadores de historias que,
 o habían leído, escuchado, o que creaban para mí.
 Y a ellos agrego un tío abuelo mapuche que instruía a los niños de su caserío
 con historias que yo no entendía del todo,
 pero cuyo significado sentía gracias a la magia de la oralidad.
 De esas tres personas viene mi acercamiento a la palabra,
 primero a través de la oralidad y luego de la escritura."

Luis  Sepúlveda.

" Relación especial." Luis Sepúlveda.


"Siempre me han gustado los gatos. 
Me gustan todos los animales .
Pero con los gatos tengo una relación especial."

Luis Sepúlveda.

" Amistad." Luis Sepúlveda

- Osvaldo Soriano y Luis Sepúlveda -

" La amistad se nutre en el reconocimiento glorioso 
de la diferencia."

Luis Sepúlveda.

" Ser mapuche." - Luis Sepúlveda.


"Ser mapuche es sinónimo de resistente.
 La sociedad chilena es muy racista y despectiva respecto de los mapuches
 y de los otros pueblos originarios que habitaban el país antes de la llegada de los conquistadores.
 Mi madre, hija de mapuche, ocultaba su condición como mecanismo defensivo,
 para conjurar el desprecio.
 Pero fue justamente mi abuelo andaluz el que un día me habló de esa parte mía 
que no estaba presente más que en mi apellido materno.
 Él me hizo acercarme a esa parte de mi familia, y un día me leyó lo que Ercilla había escrito
 acerca de la gente que habita en la Araucanía:
 “La genta que la habita es tan altiva, tan soberbia,
 gallarda y belicosa, que no ha sido por rey jamás vencida, ni a extranjero dominio sometida”.
 Habita en mi una parte europea y una parte mapuche, 
y sé que es esta parte del sur del mundo
 la que marca mi personalidad y temperamento resistente."

Luis Sepúlveda.

" El poder de los sueños." de Luis Sepúlveda.

El libro de Luis Sepúlveda comienza con el texto de su intervención -revisada y corregida por el autor- 
durante el lanzamiento de la editorial «AÚN CREEMOS EN LOS SUEÑOS»,
 el 16 de abril de 2002 en la Biblioteca Nacional. 
Allí, el autor de "Un Viejo que leía novelas de Amor" recuerda, con emoción,
 sus años de estudiante secundario, cuando soñaba con quedarse, escondido,
 todo un fin de semana en una biblioteca.
 Soñaba que los libros le hablaban con su lenguaje silencioso y le mostraban cada una y todas las palabras impresas.
Luis Sepúlveda también se refiere a sus otros sueños, 
"los de un mundo en donde el pilar fundamental de la existencia sea la fraternidad, 
en donde las relaciones humanas estén sustentadas en la solidaridad"
 Luis Sepúlveda cuenta diversas anécdotas,.
Recuerda el viaje a Chile del poeta español Marcos Ana
 y se refiere a su relación con los libros y también a los autores que lo marcaron,
 como Francisco Coloane, Lautaro Yankas, Nicomedes Guzmán y tantos otros
 que le enseñaron "que la patria era mucho más que una bandera".
Luis Sepúlveda también expresa sus sentimientos en relación a los años 60 y comienzos de los 70,
 aunque sobre el gobierno de Salvador Allende, se detiene particularmente en otro hermoso texto,
 publicado en este mismo libro, que lleva por título "El memorial de los años felices".
Posteriormente se incluyen diversas crónicas.
 La editorial Aún Creemos en los Sueños, ha contado con el apoyo de Luis Sepúlveda 
desde el inicio, y ahora nuevamente ya que cedió los derechos de autor, del libro,
 para contribuir a consolidar esta editorial, con la que Luis Sepúlveda comparte
 la pasión y la convicción que Otro Mundo es Posible.
* Luis Sepúlveda también publicó en la editorial AÚN CREEMOS EN LOS SUEÑOS
 una serie de crónicas bajo el título: "La locura de Pinochet".
Le Monde diplomatique 

"Narrar es resistir." Luis Sepúlveda.


" Creo en la ética de la resistencia al poder, e intento vivir 
de una manera rigurosamente ética,
 pero sé que como escritor me vinculo con la literatura de una manera estética,
 y trato de dar a mi literatura la misma carga ética que empleo para enfrentarme a la vida. 
No soy un vanidoso, pero sé que tengo millones de lectores en el mundo que me aprecian como un escritor que resiste, uno que ha hecho suya
 la sentencia de Guimarâes Rosa: Narrar es resistir."

Luis  Sepúlveda

" Gallardía." Luis Sepúlveda.


"Era un animal hermoso,
 una obra maestra de gallardía
 que ni el pensamiento era capaz de reproducir."

Luis  Sepúlveda.

" Las Mujeres de mi generación". Luis Sepúlveda.


Las mujeres de mi generación abrieron sus pétalos rebeldes 
de rosas, camelias, orquídeas u otras yerbas, de saloncitos tristes, de casitas burguesas, de costumbres añejas, 
Sino de yuyos peregrinos entre vientos.
Porque las mujeres de mi generación florecieron en las calles, 
en las fábricas se hicieron hilanderas de sueños, 
en el sindicato organizaron el amor según sus sabios criterios 
Es decir, dijeron las mujeres de mi generación, a cada cual según su necesidad y capacidad de respuesta, 
como en la lucha golpe a golpe en el amor beso a beso. 
Y en las aulas argentinas, chilenas o uruguayas 
supieron lo que tenían que saber para el saber glorioso 
de las mujeres de mi generación. 
Minifalderas en flor de los setenta, 
las mujeres de mi generación no ocultaron ni las sombras 
de sus muslos que fueron los de Tania. Erotizando con el mayor de los calibres 
los caminos duros de la cita con la muerte. 
Porque las mujeres de mi generación 
bebieron con ganas del vino de los vivos 
acudieron a todas las llamadas 
y fueron dignidad en la derrota. 
En los cuarteles las llamaron putas y no las ofendieron 
porque venían de un bosque de sinónimos alegres: 
Minas, Grelas, Percantas, Cabritas, Minones, Gurisas, Garotas, 
Zipotas, Viejas, Chavalas, Señoritas Hasta que ellas mismas escribieron la palabra Compañera 
en todas las espaldas y en los muros de todos los hoteles.
 Porque las mujeres de mi generación 
nos marcaron con el fuego indeleble de sus uñas 
la verdad universal de sus derechos. 
Conocieron la cárcel y los golpes 
Habitaron en mil patrias y en ninguna 
Lloraron a sus muertos y a los míos como suyos 
Dieron calor al frío y al cansancio deseos 
Al agua sabor y al fuego lo orientaron por un rumbo cierto.
Las mujeres de mi generación parieron hijos eternos, 
cantando Summertime les dieron teta, 
fumaron marihuana en los descansos, 
danzaron lo mejor del vino y bebieron las mejores melodías.
 Porque las mujeres de mi generación 
nos enseñaron que la vida no se ofrece a sorbos compañeros, 
sino de golpe y hasta el fondo de las consecuencias. 
Fueron estudiantes, mineras, sindicalistas, obreras 
artesanas, actrices, guerrilleras, hasta madres y parejas 
en los ratos libres de la Resistencia.
 Porque las mujeres de mi generación sólo respetaron los límites que superaban todas las fronteras.
Internacionalistas del cariño, brigadistas del amor, 
comisarias del decir te quiero, milicianas de la caricia. 
Entre batalla y batalla 
las mujeres de mi generación lo dieron todo 
Y dijeron que apenas éso era suficiente 
Las declararon viudas en Córdoba y en Tlatelolco 
Las vistieron de negro en Puerto Montt y Sao Paulo 
Y en Santiago, Buenos Aires o Montevideo 
fueron las únicas estrellas de la larga noche clandestina.
 Sus canas no son canas 
sino una forma de ser para el qué hacer que les espera. 
Las arrugas que asoman en sus rostros 
dicen he reído y he llorado y volvería a hacerlo. 
Las mujeres de mi generación 
han ganado algunos kilos de razones que se pegan a sus cuerpos, 
se mueven algo más lentas cansadas de esperarnos en las metas. 
Escriben cartas que incendian las memorias. 
Recuerdan aromas proscriptos y los cantan. 
Inventan cada día las palabras y con ellas nos empujan 
Nombran las cosas y nos amueblan el mundo 
 Escriben verdades en la arena y las ofrendan al mar 
Nos convocan y nos paren sobre la mesa dispuesta. 
Ellas dicen pan, trabajo, justicia, libertad 
Y la prudencia se transforma en vergüenza. 
Las mujeres de mi generación son como las barricadas: 
Protegen y animan, dan confianza y suavizan el filo de la ira.
 Las mujeres de mi generación son como un puño cerrado 
que resguarda con violencia la ternura del mundo. 
Las mujeres de mi generación no gritan porque ellas derrotaron al silencio. 
Si algo nos marca, son ellas. 
La identidad del siglo son ellas. 
Ellas: la fe devuelta, el valor oculto en un panfleto 
el beso clandestino, el retorno a todos los derechos 
Un tango en la serena soledad de un aeropuerto, 
un poema de Gelman escrito en una servilleta 
Benedetti compartido en el planeta de un paraguas, 
los nombres de los amigos guardados con ramitas de lavanda 
Las cartas que hacen besar al cartero 
Las manos que sostienen los retratos de mis muertos 
Los elementos simples de los días que aterran al tirano 
La compleja arquitectura de los sueños de tus nietos. 
Lo son todo y todo lo sostienen 
Porque todo viene con sus pasos y nos llega y nos sorprende. No hay soledad donde ellas miren 
Ni olvido mientras ellas canten. 
Intelectuales del instinto, instinto de la razón 
Prueba de fuerza para el fuerte y amorosa vitamina del débil. 
Así son ellas, las únicas, irrepetibles, imprescindibles 
sufridas, golpeadas , negadas pero invictas 
mujeres de mi generación .

Luis Sepúlveda . 

Santiago de Chile, 1999



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