Que venga la vida y me golpee
de nada vale cerrar los ojos
un hombre dormido
es un dolor que descansa
Uno de mis errores
fue creer que todos éramos hermanos
y ahora
no se le puede cambiar el horizonte a la nostalgia
hay que olvidarse de las viejas sonrisas
y andar con el dolor a cuestas
para que sirva definitivamente.
Roberto Santoro.

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