Poesía, Pensamientos, Gaia,Relatos,Muros
" Oro cálido." Álvaro Yunque
"Doble vara a la hora de analizar genocidios." Luciana Mignoli
"Me parece interesante ahondar en la idea de que hay una doble vara a la hora no solo de analizar los genocidios sino de que estos nos “conmuevan”. No podríamos jamás soportar que una escuela se llame Jorge Rafael Videla o Emilio Massera y sin embargo las escuelas se pueden llamar Julio Argentino Roca, Enrique Rostagno, Victorica y otros tantos militares de las avanzadas cívico militares de las campañas al Desierto, tanto de la Patagonia como del Chaco.
Lo que me parece, y es algo que también menciona Diana Lenton,
es la idea de que “nos duele si la víctima se nos parece”,
entonces como esa víctima es un “otro” y está conformado
en la idea de otredad, nos duele menos, nos conmueve menos.
Lo digo muy a menudo en relación a las víctimas del femicidio.
Una víctima del femicidio blanca, urbana, de clase media
va a tener un nivel de identificación, de conmoción
y de dolor más alto frente a otras muertes violentas,
por motivos de género, de mujeres indígenas
de quienes no circulan noticias, o no conmueven
y si circulan son para estigmatizarlo como algo cultural.
El movimiento de “Mujeres indígenas por el buen vivir”
viene denunciando lo que se llama la práctica del chineo,
que se refiere a la violación de mujeres indígenas
por parte criollos, como una práctica establecida
en diversos lugares del país.
Y les cuesta mucho que esta información y que sus demandas
circulen porque de estos temas se habla en pocos ámbitos."
Luciana Mignoli
“El 12 de Octubre: Conquista y genocidio”
Toda conquista y casi todos los dominios de una potencia hacia un pueblo terminan en genocidio. Esto fue así a lo largo de la historia.
Esta conquista y genocidio es lo que se produjo en nuestro continente contra los pueblos originarios, los verdaderos dueños de la tierra.
Vinieron por las riquezas, vinieron a saquear.
Y eso trajo como consecuencia torturas, matanzas, esclavitud.
Fueron por su cultura milenaria, por sus costumbres, por sus conocimientos y sus creencias, imponiendo con la cruz y la espada una cultura ajena, foránea que masacró a millones de seres humanos.
Mucha sangre se derramó en la ocupación del continente que ellos habitaban.
El mal llamado “Descubrimiento de América” desde hace años es reemplazado por una visión objetiva de aquellos siglos de muerte. Podríamos llamarla “El genocidio de un pueblo”.
Esta nueva visión y este reconocimiento histórico, político y cultural está marcando una huella en nuestra sociedad.
Falta mucho todavía para que respetemos y valoremos la historia de los pueblos originarios, pero en ese camino se está transitando.
Desenmascarar años de una “historia oficial y mentirosa” es un desafío difícil donde todos debemos hacer un esfuerzo: docentes, historiadores, políticos, periodistas, escritores.
Para comenzar una nueva etapa que reconozca su historia y su cultura. De una vez por todas debemos dignificar a los pueblos originarios: al Mocovi , Pilagá, Toba, Wichi, Guaraní, Kolla, Diaguita- Calchaqui, Mapuche, Tehuelche, Azteca, Maya, Inca, Quechua, Aymara, Guaraní y tantos otros que aún hoy esperan una Justicia de la Historia.


